Ciencia y Reflexión - Revista Científica Multidisciplinaria
ISSN 3045-5537 (en línea) Enero-Marzo, 2026, Volumen 5, Número 1 Pág. 142
En el sector tecnológico, Floridi (2013) propone la ética de la información, la cual consiste en
examinar la forma en que los datos, algoritmos y sistemas informáticos deben ser gestionados
prudentemente, considerando el efecto sobre el medio ambiente y sociedad. Adicionalmente,
Jonás (1995) señala mediante su ética de responsabilidad, que las innovaciones tecnológicas
deber ser examinadas no solo por su uso inmediato, sino también por los impactos futuros,
dado que estos pueden afectar al planeta y por ende a la humanidad. “La ética de la
inteligencia artificial (IA) es un campo multidisciplinar que estudia cómo optimizar el impacto
beneficioso de la inteligencia artificial a la vez que se reducen los riesgos y los resultados
adversos” (IBM, s.f., párr.1).
No obstante, a pesar de los beneficios que aporta la IA, también implica resolver una serie de
retos, entre ellos, sesgos algorítmicos, manipulación del comportamiento, autonomía “todo
aquello vinculado a las decisiones que los algoritmos toman por sí mismos y la asunción de
responsabilidad en las consecuencias de las mismas” (Reason Why, 2021, párr. 20), así como
privacidad, transparencia y confianza, indudablemente debe existir una mayor comprensión
de cómo funciona la inteligencia artificial para entender sus implicaciones morales.
Por otra parte, los organismos internacionales, ISO (2024) y la UNESCO (2020), han formulado
marcos que regulan la incorporan de principios de inclusividad, equidad, solidez tecnológica y
gobernanza cooperativa. Estas normas hacen posible la articulación de la teoría ética con
pautas prácticas, creando un vínculo entre la regulación tecnológica y la filosofía.
Otro referente esencial dentro del panorama internacional es la Declaración de Montreal para
un Desarrollo Responsable de la Inteligencia Artificial (Université de Montréal, 2018);
desarrolló tres objetivos principales:
• Crear un marco ético para el desarrollo y la implementación de la IA;
• Guiar la transición digital para que todos puedan beneficiarse de esta revolución