Recibido: 26/12/2025
Aprobado: 25/03/2026
Ciencia y Reflexión - Revista Científica Multidisciplinaria
ISSN 3045-5537 (en línea) Enero-Marzo, 2026, Volumen 5, Número 1 Pág. 1517
DOI: https://doi.org/10.70747/cr.v5i1.919
Relación entre la Sintomatología Depresiva, Alteración Frontal y
de la Cognición Social en Universitarios
Rubén Avilés Reyes
ruben.aviles.reyes@uabc.edu.mx
https://orcid.org/0000-0001-5328-3081
Universidad Autónoma de Baja California
México
RESUMEN
La depresión ha sido asociada a una alteración de los lóbulos frontales y la cognición
social en jóvenes universitarios. En esta investigación se analiza la relación entre la
sintomatología depresiva, la alteración frontal y la cognición social en universitarios. La
muestra se conformó de 365 universitarios de las regiones norte y centro de México. La
sintomatología depresiva se midió con el BDI-II, el funcionamiento frontal con la prueba
FrSBe y la cognición social con el Test de las Miradas de Baron Cohen. Se encontró que a
mayores síntomas depresivos (r=.60, p < .001), mayores alteraciones frontales (r=.55, p
< .001) y dificultad en el reconocimiento de las emociones (r=.57, p < .001). Uno de los
hallazgos fue que las mujeres con síntomas depresivos leves muestran mayor alteración
en el reconocimiento de emociones y con mayor alteración frontal, en comparación con
los hombres.
Palabras clave: sintomatología depresiva, alteración frontal, cognición social, universitarios
Los autores declaran no tener conflicto de intereses.
El Editor y los Revisores declararon no tener conflicto de intereses.
Licencia:
Ciencia y Reflexión - Revista Científica Multidisciplinaria
ISSN 3045-5537 (en línea) Enero-Marzo, 2026, Volumen 5, Número 1 Pág. 1518
Association Between Depressive Symptoms, Frontal Lobe
Dysfunction, and Social Cognition in University Students
ABSTRACT
Depression has been associated with alterations in the frontal lobes and social cognition
among university students. This study aimed to examine the relationship between
depressive symptomatology, frontal alteration, and social cognition in college students.
The sample consisted of 365 university students from the northern and central regions of
Mexico. Depressive symptoms were assessed using the BDI-II, frontal functioning with
the FrSBe, and social cognition with Baron-Cohen’s Reading the Mind in the Eyes Test.
The results showed that higher depressive symptoms were associated with greater frontal
alterations (r = .55, p < .001) and greater difficulty in emotion recognition (r = .57, p
< .001). One of the main findings was that women with mild depressive symptoms
exhibited greater difficulties in emotion recognition and higher frontal alteration compared
to men.
Keywords: depressive symptomatology, frontal alteration, social cognition, university students
The authors declare no conflict of interest.
The Editor and the Reviewers declared no conflict of interest.
License:
Ciencia y Reflexión - Revista Científica Multidisciplinaria
ISSN 3045-5537 (en línea) Enero-Marzo, 2026, Volumen 5, Número 1 Pág. 1519
INTRODUCCIÓN
La Organización Mundial de la Salud (OMS, 2021) define la depresión como un trastorno
mental frecuente caracterizado por un estado de ánimo persistentemente bajo, pérdida de
interés o placer en actividades previamente gratificantes y una disminución significativa en el
funcionamiento cotidiano, con una duración que puede extenderse durante meses o incluso
años. Estas alteraciones emocionales no solo afectan la esfera individual, sino también los
distintos ámbitos de la vida social, ya que inciden en la calidad de los vínculos interpersonales.
En este sentido, los procesos de cognición social como la empatía, el reconocimiento
emocional y la teoría de la mente permiten comprender, interpretar y anticipar la conducta
de los demás en contextos sociales (APA, 2013; WHO, 2021). Desde una perspectiva
neuropsicológica, dichos procesos se sustentan en redes cerebrales específicas,
particularmente en el adecuado funcionamiento de los lóbulos frontales, estructuras clave para
la regulación conductual, la toma de decisiones sociales y la integración emocional (Diamond,
2013; Drevets et al. 2008). En términos generales, la cognición social puede definirse como el
conjunto de operaciones mentales que subyacen a la interacción social y que posibilitan la
interpretación y predicción de la conducta ajena en diversos contextos (Adolphs, 2001),
incluyendo habilidades como el reconocimiento de emociones en los otros (Frith & Frith,
2007).
A nivel mundial la depresión es la segunda causa de discapacidad laboral, solo superada por
problemas cardiovasculares, siendo las mujeres las que mas padecen la enfermedad a
diferncia de los hombres (IHME, 2020; WHO, 2021). En México se cuenta con datos
epidemiológicos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI, 2023, 2024) que
indican en su más reciente encuesta del año 2022 que el 30% de los mexicanos mayores de
12 años de edad han sufrido por lo menos un episodio depresivo en su vida y del total de la
Ciencia y Reflexión - Revista Científica Multidisciplinaria
ISSN 3045-5537 (en línea) Enero-Marzo, 2026, Volumen 5, Número 1 Pág. 1520
población con síntomas depresivos, el 40% diariamente se siente triste, decaído y sin el placer
o satisfacción suficiente para realizar sus actividades de la vida diaria. Lo anterior impacta
directamente en la interacción social necesaria para favorecer las habilidades cognitivas,
construir relaciones interpersonales, aprender normas y valores culturales, proporcionar o
recibir apoyo emocional, reducir el estrés, la ansiedad y mejorar la autoestima (Vázquez-Salas
et al. 2023).
La sintomatología depresiva puede interferir significativamente en la adquisición y
consolidación de conocimientos que demandan la activación de procesos cognitivos
esenciales para el aprendizaje académico, tales como la atención sostenida, la memoria de
trabajo y las funciones ejecutivas. Estas alteraciones pueden traducirse en dificultades en la
planificación, la toma de decisiones, la regulación emocional y el mantenimiento del
rendimiento académico. En este contexto, la población universitaria se configura como un
grupo particularmente vulnerable a presentar diversas problemáticas psicológicas, entre ellas
la depresión, la cual puede impactar de manera directa en su desempeño académico y
bienestar integral (Li et al., 2020). Un estudio realizado en universidades latinoamericanas
reportó que aproximadamente el 29% de los estudiantes presenta síntomas de depresión leve,
siendo en mayor frecuencia en mujeres que en hombres (Gutiérrez-Rodas et al., 2010), lo que
evidencia la relevancia del problema en este grupo etario. Asimismo, la presencia de
sintomatología depresiva puede asociarse con patrones conductuales poco adaptativos en el
ámbito de la cognición social, afectando la regulación emocional, la conducta interpersonal y
los procesos cognitivos implicados en la interpretación de los estados mentales y emocionales
de los demás. Estas alteraciones pueden incluso vincularse con cambios en rasgos de
personalidad y en el reconocimiento emocional (Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de
la Fuente Muñiz, 2021; Pantoja et al. 2023), por lo que es necesario investigaciones que
Ciencia y Reflexión - Revista Científica Multidisciplinaria
ISSN 3045-5537 (en línea) Enero-Marzo, 2026, Volumen 5, Número 1 Pág. 1521
relacionen la sintomatologia depresiva, la alteracion frontal y la cognición social en
universitarios mexicanos.
Los universitarios con síntomas depresivos leves, moderados o graves tienen mayor riesgo de
padecer problemas que permitan regular, controlar, verificar y monitorear su propia conducta,
lo que los lleva a manifestar dificultades en entablar relaciones sociales, que permitan un
desarrollo emocional, cognitivo y psicológico adecuado para su edad y su actividad cotidiana
(Ruiz-Márquez, 2025; Snyder, 2013; Cifuentes-Castañeda y Marin-Gutierrez, 2024; Eisenberg
et al. 2013). La evidencia muestra que los universitarios que presentan pocas capacidades de
relaciones sociales por la falta de reconocimiento sobre el sentir y los estados emocionales de
las otras personas, desencadenan síntomas depresivos comparados con aquellos que no
tienen problemas en relacionarse con los demás, manifestando alteraciones en el
comportamiento social y ejecutivo (Phillips et al. 2010; Henry et al. 2016).
En la sintomatología depresiva, existe alteración de la cognición social y el funcionamiento de
los lóbulos frontales (Rolls, 2019; Shamay-Tsoory y Aharon-Peretz, 2007; Henry y Crawford,
2005), por lo que resulta indispensable estudiar esta relación, sin llegar a una causalidad,
considerando factores adicionales que aporten para su comprensión como la historia de vida,
la presencia de síntomas depresivos en la adolescencia, el inicio de los síntomas, la diferencia
entre sexos, así como características propias de los y las universitarias (Auerbach et al. 2016;
Blanco et al. 2008; Cyranowski et al. 2000). El objetivo del presente estudio fue analizar la
relación de tipo correlacional entre la sintomatología depresiva (medida mediante el BDI-II),
la cognición social (evaluada a través del Test de las Miradas de Baron-Cohen) y las
alteraciones en el funcionamiento frontal (valoradas con la Frontal Systems Behavior Scale),
en estudiantes universitarios de instituciones públicas en México, con edades entre 18 y 25
años.
Ciencia y Reflexión - Revista Científica Multidisciplinaria
ISSN 3045-5537 (en línea) Enero-Marzo, 2026, Volumen 5, Número 1 Pág. 1522
METODOLOGÍA
Participantes.
La muestra inicial estuvo conformada por 965 estudiantes universitarios (hombres = 464;
mujeres = 501) provenientes de diversas universidades públicas del norte y centro de México,
quienes participaron en una fase de tamizaje psicológico. La selección se realizó mediante un
muestreo no probabilístico por conveniencia, considerando la accesibilidad institucional y la
voluntariedad de participación a través del cosentimiento informado. Posteriormente, la
muestra fue sometida a un proceso de depuración con base en criterios de inclusión y
exclusión previamente definidos. La aplicación de dichos criterios tuvo como finalidad
asegurar la correspondencia entre las características de los participantes y los objetivos del
estudio, así como controlar posibles fuentes de sesgo o variabilidad no deseada que pudieran
afectar la interpretación de los resultados. En este sentido, la exclusión de participantes
constituyó una decisión metodológica orientada a fortalecer la validez interna del estudio y a
conformar una muestra analíticamente más homogénea. Finalmente, 365 estudiantes (38% de
la muestra inicial) cumplieron con los criterios establecidos y fueron incluidos en el análisis
final. La media de edad de los participantes fue de 22 años (DE = 2.11), y la mayoría cursaba
el tercer año de licenciatura. Los criterios de inclusión fueron: a) estar inscrito en una
universidad mexicana al momento del estudio, y b) presentar sintomatología depresiva leve o
moderada. Los criterios de exclusión inclueyeron: a) no presentar síntomas de depresión, b)
reportar antecedentes de daño neurológico, c) consumo actual de sustancias ilícitas, o d)
diagnóstico previo de esquizofrenia. La reducción de la muestra se debió principalmente a que
un porcentaje considerable de los estudiantes evaluados cumplian con alguno de los criterios
clínicos de exclusión.
Ciencia y Reflexión - Revista Científica Multidisciplinaria
ISSN 3045-5537 (en línea) Enero-Marzo, 2026, Volumen 5, Número 1 Pág. 1523
Diseño
El presente trabajo es un diseño de investigación cuantitativo, no experimental, correlacional,
transversal.
Instrumentos.
Consentimiento informado. Se les dio a conocer su participación voluntaria, el objetivo de la
investigación y la aplicación de los instrumentos de manera virtual (presencialidad remota).
Se les indicó que los datos obtenidos no serían analizados de manera individual y serían
utilizados única y exclusivamente para los fines que persiguió la investigación, respetando
siempre el anonimato de los participantes.
Historia clínica. Para determinar datos sociodemográficos de los participantes aunado a
establecer la inclusión o exclusión del estudio ante padecimientos psiquiátricos, neurológicos
o consumo de sustancias químicas.
Inventario de Beck BDI-II. Es una escala-autoinforme de lápiz y papel o virtualizado
compuesto por 21 ítems de tipo Likert. Tiene validez de constructo y ha mostrado tener un
coeficiente de consistencia interna de .92 (Padrós y Pintor 2021). Los puntos de corte del BDI-
II para clasificar la gravedad de la depresión son: 0-13 sin síntomas depresivos, 14- 19
depresión leve, 20-28 depresión moderada, 29-63 depresión grave. Es importante señalar que
estos valores se obtienen sumando las puntuaciones de los 21 ítems, donde cada uno va de 0
a 3. Aunado a la aplicación del inventario, se les pedía anotar en meses el tiempo que llevaban
sintiendo los síntomas (en caso de presentar).
Test de reconocimiento de la mirada. O “Lectura de la mente en los ojos” o la “prueba de las
Miradas” es uno de los test más utilizados para estudiar la Teoría de la Mente. El objetivo de
este documento es presentar una versión en línea de la prueba de las Miradas diseñada para
población mexicana (Tellez, et al. 2022) que consiste en 45 estímulos donde se le pide al
Ciencia y Reflexión - Revista Científica Multidisciplinaria
ISSN 3045-5537 (en línea) Enero-Marzo, 2026, Volumen 5, Número 1 Pág. 1524
participante observar la mirada de la imagen y determinar qué emoción refleja dando 4
opciones de respuesta. Por lo que el total de respuestas correctas va de 0 a 45. Ver imagen 1.
Imagen 1. Muestra un ejemplo de los 45 estímulos del test de las miradas.
Nota: elaboración propia
Escala del comportamiento frontal FrSBe (2009). La FrSBe consiste en una escala tipo likert
que va de 1 a 5 puntos (1=casi nunca, 2=rara vez, 3=a veces, 4=frecuentemente y 5=casi
siempre), conformada de 46 ítems, de fácil y breve administración. Su objetivo es la medición
general del deterioro de los lóbulos frontales como variable independiente y su repercusión en
términos de conductas relacionadas a la cognición social, a través de tres variables
dependientes asociadas a los tres síndromes frontales: apatía (14 ítems), desinhibición (15
ítems) y disfunción ejecutiva (17 ítems). Permite discriminar entre los ndromes frontales
atendiendo a las puntuaciones de sus subescalas y a una puntuación global. A mayor
puntuación de esta prueba es considerado que hay más alteración en la cognición social y en
la sintomatología depresiva, siendo el valor máximo 230 (Llanero-Luque et al., 2009).
Ciencia y Reflexión - Revista Científica Multidisciplinaria
ISSN 3045-5537 (en línea) Enero-Marzo, 2026, Volumen 5, Número 1 Pág. 1525
Procedimiento
La muestra se recabó de manera virtual en diversas instituciones públicas de nivel superior del
centro y norte de México, a través de un muestreo por conveniencia, cumpliendo los criterios
de inclusión. Todos los participantes firmaron el consentimiento informado, para proceder a
la aplicación de los instrumentos a través de un cuestionario de google forms, siempre cuidado
los aspectos éticos que implica las evaluaciones bajo dicha modalidad. Una vez que se
obtuvieron los resultados, aquellos participantes en riesgo se les canalizó a dependencias
psicológicas de su región geográfica para una valoración exhaustiva y proceder a su atención
con profesionales de salud mental. Nuestra investigación tuvo un apego estricto a los
principios éticos que garantizan el respeto, la dignidad y el bienestar de los participantes como
personas, por lo que se sustentó en los lineamientos internacionales establecidos en la
Declaración de Helsinki (Asociación Médica Mundial, 2013), el Código Ético del Psicólogo
(American Psychological Association, 2017 y Sociedad Mexicana de Psicología, 2010) y las
normas nacionales en materia de investigación con seres humanos (Secretaría de Salud
[México] 2014).
Análisis de datos
Una vez obtenido los datos a través de las evaluaciones con los instrumentos ya mencionados,
se procedió a realizar los análisis descriptivos y estadísticos a través del procesador SPSS.
Para las variables sociodemográficas se realizó un análisis descriptivo, mientras que para
conocer la correlación entre las variables de síntomas depresivos, cognición social (Teoría de
la mente o reconocimiento de emociones en el otro) y alteración frontal, se procedió a realizar
una correlación de Pearson en el mismo procesador estadístico. Para determinar si había
diferencias de cada variable en hombres y mujeres se hizo una t de Student no pareada y para
determinar la normalidad de los datos, se realizó un análisis de Kolmogorov-Smirnov. Los
Ciencia y Reflexión - Revista Científica Multidisciplinaria
ISSN 3045-5537 (en línea) Enero-Marzo, 2026, Volumen 5, Número 1 Pág. 1526
resultados indicaron que los datos provienen de una distribución normal por lo que se procedió
a realizar un análisis paramétrico de correlación de Pearson (Hernández-Lalinde, et al. 2018).
En cuanto a las variables de control, la edad fue restringida a un rango de 18 a 25 años con el
fin de reducir la variabilidad asociada al desarrollo evolutivo. Por su parte, el sexo no fue
controlado debido a la distribución desigual entre hombres y mujeres que cumplieron con los
criterios de inclusión; no obstante, se consideró en los análisis comparativos correspondientes.
RESULTADOS
Posterior a la aplicación de los instrumentos, se analizaron los datos de 365 estudiantes
universitarios que cumplieron con los criterios de inclusión, de los cuales 69 fueron hombres
(18.9%) y 296 mujeres (81.1%). En relación con el Inventario de Depresión de Beck-II (BDI-
II), la muestra total obtuvo una puntuación media de 17.6, valor que se ubica dentro del rango
correspondiente a depresión leve. Asimismo, los participantes reportaron un tiempo promedio
de 8.3 meses de evolución de la sintomatología depresiva.
Se encontró que, la muestra total presenta sintomatologia depresiva leve (M= 17.6), así mismo,
separando por género, tanto hombres como mujeres siguen mostrando una depresión leve,
siendo ligeramente mayor en los hombres (M= 18.1) que en las mujeres (M=16.3). En la tarea
de reconocimiento de miradas, los participantes obtuvieron una media de 18 aciertos sobre
un total de 45 estímulos emocionales. En cuanto al funcionamiento frontal, evaluado mediante
la Frontal Systems Behavior Scale (FrSBe), se observó una puntuación total media de 175.2,
lo que corresponde a un nivel de deterioro bajo a moderado. Respecto a las subescalas del
instrumento, se registraron medias de 64.6 en disfunción ejecutiva, 59.6 en apatía y 54.4 en
desinhibición (véase Tabla 1).
El análisis de correlación de Pearson examinó la asociación entre la sintomatología depresiva
(BDI-II), el reconocimiento de miradas (RM) y el funcionamiento frontal (puntuación global de
Ciencia y Reflexión - Revista Científica Multidisciplinaria
ISSN 3045-5537 (en línea) Enero-Marzo, 2026, Volumen 5, Número 1 Pág. 1527
la FrSBe). Los resultados evidenciaron una asociación negativa entre la sintomatología
depresiva y el reconocimiento emocional en la muestra total, indicando que, a mayores niveles
de depresión, menor desempeño en la identificación de emociones (r = -.57, p < .001). Este
mismo patrón se observó en el grupo de mujeres (r = -.58, p < .001), donde a mayor sintomas
depresivos, menor desempeño en la identificación de las emociones. En contraste, en el grupo
de hombres no se identificó una correlación estadísticamente significativa.
Para la escala Global FrSBe, se encontró una correlación positiva entre la muestra total (r=.55,
p<.001), lo mismo para mujeres (r=.56, p<.001) y hombres (r=.50, p=.02). Para la subdivisión
que mide desinhibición no existen correlaciones significativas entre síntomas depresivos con
la muestra total, mujeres y hombres; mientras que, para las subdivisiones de disfunción
ejecutiva (r=.58, p<.001) y apatía (r=.57, p<.001), solo existió correlación positiva en la
muestra de mujeres. Es decir, que, existe relación positiva y significativa entre síntomas de
depresión, alteración en la cognición social y frontal, siendo mayormente en mujeres que en
hombres. (ver la tabla 1).
Ciencia y Reflexión - Revista Científica Multidisciplinaria
ISSN 3045-5537 (en línea) Enero-Marzo, 2026, Volumen 5, Número 1 Pág. 1528
Tabla 1. Muestra los promedios (x), desviaciones estándar (s), correlaciones y significancia
obtenida en cada una de las pruebas aplicadas en la muestra total y cuando la muestra se
divide en hombres y mujeres.
Variables
Total
n=365
Mujeres
n=296
Hombres
n=69
(BDI-II)
x=17.6 s=7.9
r=.60*, p<.001
Depresión leve
x=16.3 s=8.8
r=.66*, p<.001
Depresión leve
x=18.1 s=9.4
r=.75*, p<.001
Depresión leve
RM
x=18 s=3.6
r= -.57*, p<.001
x=19 s=3.5
r= -.58*, p<.001
x=12 s=3
r=.34, p =.057
Global FrSBe
x=175.2 s=12.2
r=.55*, p<.001
x=174 s=13.3
r=.56*, p<.001
x=165.7 s=12
r=.50*, p=.02
Disfunción ejecutiva
x=64.6 s=11.7
r=.33, p=.06
x=64.4 s=12
r=.58*, p<.001
x=62.4 s=12
r=.23, p=.058
Apatía
x=59.5 s=16.1
r=.40, p=.07
x=59.32 s=16
r=.57*, p<.001
x=56.34 s=16.1
r=.31, p=.055
Desinhibición
x=54.4 s=11.8
r=.39, p=.057
x=39.3 s=13.2
r=.34, p=.06
x=45.1 s=9.1
r=.32, p=.054
Nota: *se puede observar que existe una correlación estadísticamente significativa < 05 bilateral. La fuerza de
correlación puede leerse .0<.19 no hay correlación, .2<.39 poca correlación, .4<.59 correlación media, .6<.79
correlación alta y .8<1 correlación muy alta. (Hernández et al. 2018)
DISCUSIÓN
Con base a los resultados obtenidos, se sugiere que, la muestra total evaluada, muestra una
depresión leve, siendo ligeramente mayor en los hombres, según los puntos de corte de la
Escala BDI II. Así mismo, se observa que, ante el reconocimiento de emociones a través de
la mirada, son las mujeres quienes muestran mayor dificultad en comparación a los hombres
en el desempeño de la tarea aplicada de Test de las Miradas. Lo mismo sucede en los
componentes que miden disfunción ejecutiva y apatía, relacionados a los lóbulos frontales,
donde las mujeres muestran alteraciones, mientras que, los hombres no la hay.
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía en México (INEGI, 2023) así como la
Organización Mundial de la Salud (WHO, 2021) reconocen que la depresión se ha convertido
Ciencia y Reflexión - Revista Científica Multidisciplinaria
ISSN 3045-5537 (en línea) Enero-Marzo, 2026, Volumen 5, Número 1 Pág. 1529
en el padecimiento mental más importante a nivel nacional y mundial respectivamente, siendo
las mujeres más afectadas en comparación a los hombres. Por lo que, el psicólogo sin importar
el área o disciplina a la que se dedique debe prepararse para enfrentar de manera profesional
ética y con responsabilidad social esta nueva pandemia silenciosa de la cual poco se habla en
términos de prevención. Con este estudio y con varios ya realizados por otros investigadores
se confirma que, son las mujeres universitarias en quienes impacta en mayor medida la
depresión en términos conductuales y de cognición social, estando inmersas en el ámbito
académico superior, donde es necesario contar con las herramientas cognitivas, emocionales
y sociales propias para enfrentar la actividad cotidiana y la actividad escolar.
En la población universitaria, particularmente en jóvenes de entre 18 y 25 años, se identifican
diversas condiciones psicosociales adversas, tales como el estrés constante derivado de
presiones familiares, económicas, de pareja y, en algunos casos, laborales (American College
Health Association, 2022; Beiter et al., 2015; Silva-Ramos et al., 2020). Estas demandas se
intensificaron durante la pandemia por COVID-19, periodo en el que se documentó un
incremento significativo en los niveles de malestar psicológico en estudiantes universitarios
(Odriozola et al., 2020; Son et al., 2020; Wang et al., 2020). Como consecuencia, se ha
observado la presencia de alteraciones en el estado de ánimo, manifestadas a través de
sintomatología depresiva, así como dificultades en los procesos de cognición social y en el
funcionamiento ejecutivo asociado a los lóbulos frontales. Estas variables, por su impacto en
el desempeño académico y el bienestar integral, constituyen un campo prioritario de
investigación e intervención en el contexto universitario.
Nuestro estudio muestra datos consistentes con los que otros investigadores han encontrado,
por ejemplo, el estudio de Ferrer da Rosa et al. (2017) explora cómo los síntomas de ansiedad
y depresión afectan el reconocimiento de emociones en individuos jóvenes. Aunque no se
Ciencia y Reflexión - Revista Científica Multidisciplinaria
ISSN 3045-5537 (en línea) Enero-Marzo, 2026, Volumen 5, Número 1 Pág. 1530
centra exclusivamente en estudiantes universitarios, sus hallazgos son aplicables a esta
población. Los resultados indican que la presencia de síntomas ansiosos y depresivos puede
alterar la capacidad de reconocer emociones, lo que sugiere que las dificultades en la
identificación emocional podrían ser un indicador de trastornos emocionales. Este estudio
destaca la importancia de considerar el reconocimiento emocional como un componente
clave en la evaluación de la salud mental, especialmente en contextos universitarios donde el
estrés y la presión académica pueden influir en el bienestar emocional de los estudiantes.
También son consistentes con el estudio realizado por Hermosillo de la Torre y Rivera Heredia
(2019) quien contó con la participación de 93 estudiantes universitarios de entre 18 y 25 años
de edad, de los cuales el 64.8% eran mujeres y el 35.2% hombres. Estos participantes fueron
seleccionados de una muestra inicial de 334 alumnos de la Universidad Autónoma de
Aguascalientes. Su investigación exploró cómo la depresión influye en la cognición social de
los estudiantes universitarios. Utilizando el modelo de vulnerabilidad-estrés, los autores
analizan cómo la interacción entre factores estresantes y cogniciones disfuncionales
contribuye a la sintomatología depresiva. Los resultados sugieren que los estudiantes con
mayor vulnerabilidad cognitiva presentan dificultades en la interpretación y respuesta a
señales sociales, lo que puede afectar negativamente sus interacciones sociales y bienestar
emocional.
Las razones por las cuales los jóvenes de entre 18 y 25 años presentan mayor vulnerabilidad
a manifestar sintomatología depresiva pueden vincularse con las elevadas demandas
cognitivas, emocionales y sociales propias de la formación profesional, así como con la
limitada disponibilidad de redes de apoyo. Durante esta etapa del desarrollo, los estudiantes
enfrentan procesos de consolidación identitaria, autonomía y toma de decisiones académicas
y vocacionales, lo que incrementa la carga psicológica. Además, una proporción significativa
Ciencia y Reflexión - Revista Científica Multidisciplinaria
ISSN 3045-5537 (en línea) Enero-Marzo, 2026, Volumen 5, Número 1 Pág. 1531
de universitarios combina sus estudios con actividades laborales, lo que intensifica la exigencia
diaria y puede dificultar la regulación emocional y el mantenimiento del bienestar psicológico.
Este conjunto de factores complejiza la identificación de los componentes específicos que
inciden negativamente en la estabilidad mental de los jóvenes universitarios (Gutiérrez et al.,
2010; Regalado et al., 2023).
En el caso de las mujeres se ha encontrado que un predictor para los síntomas depresivos es
el afrontamiento de la vida cotidiana y en el caso de los hombres la personalidad impulsiva
(Delhom et al. 2022), además, se ha expuesto que el deterioro de la salud mental por las
restricciones sociales que se dieron en la pandemia por COVID-19 es otro de los factores de
riesgo a considerar en jóvenes universitarios (Muñoz et al., 2022).
González-Jaimes et al. (2020) llevaron a cabo un estudio observacional y transversal con una
muestra de 644 estudiantes universitarios mexicanos (276 hombres y 368 mujeres), con una
edad promedio de 21.95 años. Utilizaron instrumentos como el Inventario de Ansiedad Estado,
la Escala de Estrés Percibido (PSS-14) y el Cuestionario General de Salud (GHQ-28) para
evaluar los niveles de ansiedad, depresión, estrés y percepción del estado de salud durante
siete semanas de confinamiento por la pandemia de COVID-19. Los resultados mostraron que
el 31.92% de los participantes presentaron niveles moderados a severos de estrés, el 36.3%
reportaron problemas para dormir, el 4.9% mostraron síntomas depresivos y el 40.3%
experimentaron ansiedad, siendo más prevalente en los hombres. Estos hallazgos resaltan la
necesidad de implementar programas de prevención y control para mitigar los efectos
psicológicos del confinamiento en la población estudiantil universitaria.
Nuestros hallazgoz resultan particularmente relevantes, ya que la asociación entre la
sintomatología depresiva, las alteraciones en el reconocimiento emocional y el
funcionamiento de los bulos frontales fue más fuerte en mujeres que en hombres, a pesar de
Ciencia y Reflexión - Revista Científica Multidisciplinaria
ISSN 3045-5537 (en línea) Enero-Marzo, 2026, Volumen 5, Número 1 Pág. 1532
que estos últimos reportaron mayores niveles de síntomas depresivos. Esta diferencia sugiere
que la intensidad de los síntomas no necesariamente se traduce de la misma manera en
afectaciones neuropsicológicas o socioemocionales según el sexo.
Una posible explicación de esta discrepancia podría encontrarse en la evidencia que señala
que las mujeres tienden a mostrar mayor sensibilidad a los estresores interpersonales y a las
experiencias negativas en el ámbito relacional, lo cual puede amplificar el impacto de la
sintomatología depresiva sobre los procesos de cognición social y la salud mental en general
(Nolen-Hoeksema, 2012; Kessler, 2003)
Nuestro estudio tiene limitaciones que deben tomarse en cuenta para futuras investigaciones.
La principal, es la disparidad entre la muestra de hombres y mujeres. Si bien es cierto, se trató
de controlar variables como la duración de los síntomas con depresión, la edad y el estrato
socioeconómico, no se controlaron variables como las labores que realizan, además de las
universitarias y su estatus civil.
CONCLUSIÓN
Los síntomas depresivos en los universitarios tienen una fuerte relación con la presencia de
alteración emocional, específicamente en poder procesar y reconocer las emociones en los
demás y en los lóbulos frontales en términos de conducta, lo que definitivamente altera en el
desarrollo de relaciones sociales fuertes y duraderas. También se concluye que las mujeres
son más vulnerables a los efectos negativos de la depresión a pesar de manifestar menos
intensidad en sus síntomas. Es necesario implementar acciones que favorezcan la salud mental
en las y los alumnos universitarios, pues sin estabilidad psicológica el panorama no resulta
alentador para llevar a cabo satisfactoriamente sus actividades de la vida cotidiana. La relación
entre la depresión, relacionales sociales y las alteraciones conductuales en la población
universitaria continúa siendo objeto de debate. La evidencia disponible sugiere una asociación
Ciencia y Reflexión - Revista Científica Multidisciplinaria
ISSN 3045-5537 (en línea) Enero-Marzo, 2026, Volumen 5, Número 1 Pág. 1533
compleja y multifactorial, cuya expresión varía en función del contexto sociocultural y de las
características individuales de los estudiantes. Esta complejidad pone de manifiesto la
necesidad de desarrollar estudios longitudinales que permitan comprender la direccionalidad
y evolución de estas variables a lo largo del tiempo, así como de diseñar estrategias de
intervención integrales que consideren los factores emocionales, cognitivos y sociales
implicados en la aparición y mantenimiento de la sintomatología depresiva.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Adolphs, R. (2001). The neurobiology of social cognition. Current Opinion in Neurobiology, 11(2),
231239. https://doi.org/10.1016/S0959-4388(00)00202-6
American Psychiatric Association. (2013). Diagnostic and statistical manual of mental disorders
(5th ed.). American Psychiatric Publishing.
American Psychological Association. (2017). Ethical principles of psychologists and code of
conduct (versión en español). https://www.apa.org/ethics/code
American College Health Association. (2022). National College Health Assessment III:
Undergraduate student reference group executive summary, spring 2022.
https://www.acha.org
Asociación Médica Mundial. (2013). Declaración de Helsinki: Principios éticos para las
investigaciones médicas en seres humanos. https://www.wma.net/es/policies-
post/declaracion-de-helsinki-de-la-amm-principios-eticos-para-las-investigaciones-
medicas-en-seres-humanos/
Auerbach, R. P., Alonso, J., Axinn, W. G., Cuijpers, P., Ebert, D. D., Green, J. G., Mortier, P., et
al. (2016). Mental disorders among college students in the World Health Organization
World Mental Health Surveys. Psychological Medicine, 46(14), 29552970.
https://doi.org/10.1017/S0033291716001665
Ciencia y Reflexión - Revista Científica Multidisciplinaria
ISSN 3045-5537 (en línea) Enero-Marzo, 2026, Volumen 5, Número 1 Pág. 1534
Beiter, R., Nash, R., McCrady, M., Rhoades, D., Linscomb, M., Clarahan, M., & Sammut, S.
(2015). The prevalence and correlates of depression, anxiety, and stress in a sample of
college students. Journal of Affective Disorders, 173, 9096.
https://doi.org/10.1016/j.jad.2014.10.054
Blanco, C., Okuda, M., Wright, C., Hasin, D. S., Grant, B. F., Liu, S. M., & Olfson, M. (2008).
Mental health of college students and their noncollege-attending peers: Results from
the National Epidemiologic Study on Alcohol and Related Conditions. Archives of
General Psychiatry, 65(12), 14291437. https://doi.org/10.1001/archpsyc.65.12.1429
Cifuentes-Castañeda, P., & Marín-Gutiérrez, A. (2024). Funcionamiento ejecutivo de
estudiantes universitarios y rendimiento académico: Revisión sistemática. Revista de
Psicología y Educación, 19(2), 150158. https://doi.org/10.23923/rpye2024.02.259
Cyranowski, J. M., Frank, E., Young, E., & Shear, M. K. (2000). Adolescent onset of the gender
difference in lifetime rates of major depression: A theoretical model. Archives of General
Psychiatry, 57(1), 2127. https://doi.org/10.1001/archpsyc.57.1.21
Delhom, I., Donio-Bellegarde, M., Mollá, J., & Lacomba-Trejo, L. (2022). Análisis de
predictores de síntomas ansiosos, depresivos y del estrés: Inteligencia emocional y
afrontamiento. Revista de Psicología de la Salud, 11(1).
https://doi.org/10.21134/pssa.v11i1.302
Diamond, A. (2013). Executive functions. Annual Review of Psychology, 64, 135168.
https://doi.org/10.1146/annurev-psych-113011-143750
Drevets, W. C., Price, J. L., & Furey, M. L. (2008). Brain structural and functional abnormalities
in mood disorders: Implications for neurocircuitry models of depression. Brain Structure
and Function, 213(12), 93118. https://doi.org/10.1007/s00429-008-0189-x
Ciencia y Reflexión - Revista Científica Multidisciplinaria
ISSN 3045-5537 (en línea) Enero-Marzo, 2026, Volumen 5, Número 1 Pág. 1535
Eisenberg, D., Hunt, J., & Speer, N. (2013). Mental health in American colleges and universities:
Variation across student subgroups and across campuses. The Journal of Nervous and
Mental Disease, 201(1), 6067. https://doi.org/10.1097/NMD.0b013e31827ab077
Ferrer da Rosa, N. M., Ferreira Borges, V., Cheffer, L., Torro Alves, N., & Estanislau, C. (2017).
Síntomas de ansiedad y depresión modulan el reconocimiento de emociones.
Universitas Psychologica, 16(4), 16. https://doi.org/10.11144/Javeriana.upsy16-
4.sadm
Frith, C. D., & Frith, U. (2007). Social cognition in humans. Current Biology, 17(16), R724R732.
https://doi.org/10.1016/j.cub.2007.05.068
González-Jaimes, N. L., Tejeda-Alcántara, A. A., Espinosa-Méndez, C. M., & Ontiveros-
Hernández, Z. O. (2020). Impacto psicológico en estudiantes universitarios mexicanos
por confinamiento durante la pandemia por COVID-19. SciELO Preprints.
https://doi.org/10.1590/SciELOPreprints.756
Gutiérrez-Rodas, J., Montoya-Vélez, L., Toro-Isaza, B., Briñón-Zapata, B., Rosas-Restrepo, E.,
& Salazar, F. (2010). Depresión en estudiantes universitarios y su asociación con el
estrés académico. Revista CES Medicina, 24(1), 717.
http://www.scielo.org.co/pdf/cesm/v24n1/v24n1a02.pdf
Henry, J. D., von Hippel, W., Molenberghs, P., Lee, T., & Sachdev, P. S. (2016). Clinical
assessment of social cognitive function in neurological disorders. Nature Reviews
Neurology, 12(1), 2839. https://doi.org/10.1038/nrneurol.2015.229
Henry, J. D., & Crawford, J. R. (2005). A meta-analytic review of verbal fluency performance
in depression. Journal of Clinical and Experimental Neuropsychology, 27(1), 78101.
https://doi.org/10.1080/138033990513654
Ciencia y Reflexión - Revista Científica Multidisciplinaria
ISSN 3045-5537 (en línea) Enero-Marzo, 2026, Volumen 5, Número 1 Pág. 1536
Hermosillo de la Torre, E., & Rivera Heredia, E. (2019). Depresión, recursos psicológicos y
vulnerabilidad cognitiva a la depresión en jóvenes estudiantes universitarios.
Investigación y Práctica en Psicología del Desarrollo, 5, 326.
https://doi.org/10.33064/ippd52470
Hernández-Lalinde, J., Espinosa-Castro, F., Rodríguez, E., Chacón-Rangel, J., Toloza-Sierra,
C., Arenas-Torrado, M., Carrillo-Sierra, S., & Bermúdez-Pirela, V. (2018). Sobre el uso
adecuado del coeficiente de correlación de Pearson: Definición, propiedades y
suposiciones. Archivos Venezolanos de Farmacología y Terapéutica, 37(5), 587601.
https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=55963207025
Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). (2023, 11 de enero). En México, 34.8
millones de personas han experimentado depresión. Excélsior.
https://www.excelsior.com.mx/nacional/en-mexico-348-millones-de-personas-han-
experimentado-depresion-inegi/1563672
Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). (2024, 13 de enero). Día de la Lucha
contra la Depresión: Entre 20 y 30% de los mexicanos la padecen o la han padecido. El
Economista. https://www.eleconomista.com.mx/arteseideas/Dia-de-la-Lucha-contra-
la-Depresion-entre-20-y-30-de-los-mexicanos-la-padecen-o-la-han-padecido-
20240113-0013.html
Institute for Health Metrics and Evaluation. (2020). Global burden of disease study 2020.
https://www.healthdata.org
Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz. (2021). Efectos neurobiológicos y
cognitivos del consumo de drogas en adolescentes y adultos jóvenes. Biblioteca Digital
UNAM. https://ru.dgb.unam.mx
Ciencia y Reflexión - Revista Científica Multidisciplinaria
ISSN 3045-5537 (en línea) Enero-Marzo, 2026, Volumen 5, Número 1 Pág. 1537
Kessler, R. C. (2003). Epidemiology of women and depression. Journal of Affective Disorders,
74(1), 513. https://doi.org/10.1016/S0165-0327(02)00426-3
Li, Y., Li, G., Liu, L., & Wu, H. (2020). Correlations between mobile phone addiction and
anxiety, depression, impulsivity, and poor sleep quality among college students: A
systematic review and meta-analysis. Journal of Behavioral Addictions, 9(3), 551571.
https://doi.org/10.1556/2006.2020.00057
Llanero-Luque, M., Ruiz-Sánchez de León, J., Pedrero-Pérez, E., Olivar-Arroyo, A., Bouso-Saiz,
J. C., Rojo-Mota, G., & Puerta-García, C. (2009). Sintomatología frontal en adictos a
sustancias en tratamiento mediante la versión española de la escala de
comportamiento frontal. Revista de Neurología, 48(12), 624631.
http://webs.ucm.es/centros/cont/descargas/documento25539.pdf
Muñoz del Carpio-Toia, Á., Álvarez-Ankass, L., Sánchez-Guillén, C., Guillén-Huanqui, M.,
Sánchez-Zegarra, J., Candia-Puma, M., De la Fuente-Torres, M., Apaza-Ayamamani,
R., Cari-Mogrovejo, M., & Zapana-Begazo, R. (2022). Salud mental en estudiantes
universitarios en aislamiento social durante la pandemia COVID-19. Medicina &
Ciencias Sociales, 8(1). https://doi.org/10.52379/mcs.v8i1.315
Nolen-Hoeksema, S. (2012). Emotion regulation and psychopathology: The role of gender.
Annual Review of Clinical Psychology, 8, 161187. https://doi.org/10.1146/annurev-
clinpsy-032511-143109
Odriozola-González, P., Planchuelo-Gómez, Á., Irurtia, M. J., & de Luis-García, R. (2020).
Psychological effects of the COVID-19 outbreak and lockdown among students and
workers of a Spanish university. Psychiatry Research, 290, 113108.
https://doi.org/10.1016/j.psychres.2020.113108
Ciencia y Reflexión - Revista Científica Multidisciplinaria
ISSN 3045-5537 (en línea) Enero-Marzo, 2026, Volumen 5, Número 1 Pág. 1538
Padrós, F., & Pintor Sánchez, B. E. (2021). Internal structure and reliability of the BDI (Beck
Depression Inventory) in college students from Michoacán (Mexico). Psicodebate:
Psicología, Cultura y Sociedad, 21(1), 717. https://doi.org/10.18682/pd.v21i1.2034
Pantoja Silva, V. L., Ducassou Varela, A., & Lagos Gutiérrez, L. (2023). Implementación de dos
estrategias pedagógicas basadas en la neurociencia cognitivo-social en estudiantes
universitarios de primer año en carreras del área de la salud. Perspectiva Educacional,
62(4), 179203. https://doi.org/10.4151/07189729-Vol.62-Iss.4-Art.1226
Phillips, L. H., Scott, C., Henry, J. D., & Mowat, D. (2010). Emotion perception in Alzheimer's
disease and mood disorder in old age. Psychology and Aging, 25(1), 3847.
https://doi.org/10.1037/a0017369
Regalado Chamorro, M., Ayquipa, H. B., Pineda Florián, F., & Medina Gamero, A. (2023). La
salud mental en los jóvenes universitarios: Un desafío para las instituciones. Atención
Primaria Práctica, 5(4), 100182. https://doi.org/10.1016/j.appr.2023.100182
Rolls, E. T. (2019). The orbitofrontal cortex and emotion in health and disease, including
depression. Neuropsychologia, 128, 1443.
https://doi.org/10.1016/j.neuropsychologia.2017.09.021
Ruiz-Márquez, E. (2025). Neurofisiología de las funciones cognitivas ejecutivas en la depresión.
Exploration of Neuroscience, 4(1), 117. https://doi.org/10.37349/en.2025.100696
Secretaría de Salud. (2014). Reglamento de la Ley General de Salud en materia de investigación
para la salud. Diario Oficial de la Federación. https://www.dof.gob.mx/
Shamay-Tsoory, S. G., & Aharon-Peretz, J. (2007). Dissociable prefrontal networks for
cognitive and affective theory of mind: A lesion study. Neuropsychologia, 45(13), 3054
3067. https://doi.org/10.1016/j.neuropsychologia.2007.05.021
Ciencia y Reflexión - Revista Científica Multidisciplinaria
ISSN 3045-5537 (en línea) Enero-Marzo, 2026, Volumen 5, Número 1 Pág. 1539
Silva-Ramos, M. F., López-Cocotle, J. J., & Meza-Zamora, M. E. C. (2020). Estrés académico
en estudiantes universitarios. Investigación y Ciencia de la Universidad Autónoma de
Aguascalientes, 28(79), 7583.
https://revistas.uaa.mx/investycien/article/view/2960/2794
Snyder, H. R. (2013). Major depressive disorder is associated with broad impairments on
neuropsychological measures of executive function: A meta-analysis and review.
Psychological Bulletin, 139(1), 81132. https://doi.org/10.1037/a0028727
Sociedad Mexicana de Psicología. (2010). Código ético del psicólogo. Trillas.
Son, C., Hegde, S., Smith, A., Wang, X., & Sasangohar, F. (2020). Effects of COVID-19 on
college students’ mental health in the United States: Interview survey study. Journal of
Medical Internet Research, 22(9), e21279. https://doi.org/10.2196/21279
Téllez-Alanís, B., Avilés-Reyes, R., Alonso-Carrillo, I., & colaboradores. (2022). Online version
of a theory of mind test in Mexicans: Versión en línea de una prueba para evaluar la
teoría de la mente en población mexicana. Revista Iberoamericana ConCiencia, 7(1), 1
22. https://doi.org/10.32654/ConCienciaEPG/Eds.especial-1
Vázquez-Salas, A., Hubert, C., Portillo-Romero, A., Valdez-Santiago, R., Barrientos-Gutiérrez,
T., & Villalobos, A. (2023). Sintomatología depresiva en adolescentes y adultos
mexicanos: Ensanut 2022. Salud Pública de México, 65(1), 2331.
https://doi.org/10.21149/14827
Wang, X., Hegde, S., Son, C., Keller, B., Smith, A., & Sasangohar, F. (2020). Investigating mental
health of US college students during the COVID-19 pandemic: Cross-sectional survey
study. Journal of Medical Internet Research, 22(9), e22817.
https://doi.org/10.2196/22817
Ciencia y Reflexión - Revista Científica Multidisciplinaria
ISSN 3045-5537 (en línea) Enero-Marzo, 2026, Volumen 5, Número 1 Pág. 1540
World Health Organization. (2021). Depression and other common mental disorders: Global health
estimates. World Health Organization.
https://www.who.int/publications/i/item/depression-global-health-estimates
La Revista utiliza códigos para identificar al Editor y al equipo de
PARES REVISORES. Si tiene dudas o consultas, contacte a:
contacto@cienciayreflexion.org
Código de Editor: 107
Código de Revisores: 919